El abrigo verde
No me acuerdo como empezó.
En algún momento te encontré en nuestra pieza, había un par de maletas en el piso y escribías una nota.
Parece que me dijiste que no me querías o algo así, no suelo olvidar lo que me importa, no sé que me pasó, vestías tu abrigo verde, el que te habrías comprado pese a que lo encontré demasiado caro, tanto que te gusta ese abrigo.
No lo se muy bien, parece que gritamos y discutimos, ahora parece obvio que lo mejor no era hacer eso, me gustaría haberte pedido hacer el amor, no se si hubieras entendido.
La casa parecía más blanca cuando te marchabas, todo daba vueltas y tu estabas al medio, te ayudé con las maletas, es lo menos que podía hacer, daba lo mismo si me importaba o no.
El perro es mío me dijiste, te lo llevaste, no me opuse, nunca me gustó limpiar la mierda de otros.
Ya no recuerdo el porque, todo da vueltas, busco la razón.
Algunas veces te salgo a buscar en el centro, en el cine, en mi barrio, ya casi no lo hago.
De vez en cuando te confundo con otra mujer y me acerco a preguntar como has estado, y ya es demasiado tarde, la mujer se va y me da la espalda.
Ahora ya no siento nada.



0 Comentarios:
Publicar un comentario
<< Home